sábado, 6 de junio de 2020

UTOPÍAS VERDADERAS

Dado que estas cosas deben ocurrir tarde o temprano; que no podremos enderezar nuestro déficit ecológico de una manera estable sin que ocurran y que no es la primera vez que predigo en las sombras cosas que luego ocurren a la vista de todos; voy a decir lo que pienso, tal como lo pienso, aunque parezca utópico.


Los estados nacionales no existen. No es una fantasía pensar que no existen. Es una fantasía pensar que existen. Las líneas que dividen a las naciones son imaginarias, solo están en nuestra mente porque así nos han enseñado de niños. No hay ninguna raya entre Argentina y Chile. Además de ser imaginarias, son rayas fugaces porque no estaban allí hace 500 años, mientras nuestra especie tiene 200.000 y el género humano unos dos millones y medio de años.
El mundo es estable porque existe; las fronteras nacionales son inestables porque no existen.
Además de ser un credo, imaginar estados nacionales resulta muy incómodo. Todos los aspectos que hacen perdurable a nuestro mundo deben ser acordados entre los estados nacionales. Acordamos no usar armas de destrucción masiva, pero las seguimos desarrollando; acordamos reducir las emisiones de CO2 pero lo seguimos emitiendo; acordamos limitar el plástico circulante pero no hemos hecho nada para lograr el acuerdo. Las partes son imaginarias; los acuerdos entre las partes son inestables y mientras duran, no se cumplen.
Para poder avanzar hacia un mundo estable y perdurable, necesitamos reconocer el carácter imaginario de los estados nacionales.

Como no existen los estados nacionales, no existen las nacionalidades. Hay una sola especie tecnológica y una sola raza. Nuestras diferencias son solo variaciones dentro de la misma raza de la misma especie. La discriminación racial es absurda porque no existen las razas. Desde el punto de vista científico, solo existe la raza humana. Todo lo demás es un invento.
Para poder avanzar hacia un mundo estable y perdurable, necesitamos reconocer el carácter imaginario de los nacionalismos.

La economía privada no es sustentable
El déficit ecológico es una de las razones por las cuales no somos sustentables, y la economía privada es el principal obstáculo para resolver el déficit ecológico. Nos damos cuenta cuando intentamos resolverlo. No podemos reducir las emisiones de CO2 porque existen intereses económicos que lo impiden. No podemos abandonar el consumo de plásticos porque existen intereses económicos que lo impiden; no podemos reducir el consumo de agrotóxicos porque existen intereses económicos que lo impiden. No pensemos en grandes corporaciones, estos intereses a veces son los suyos y los míos.
La naturaleza nos fuerza a desarrollar tecnología para ser más eficientes, para hacer lo mismo utilizando menos recursos, pero la economía privada utiliza a la tecnología para ser más rentables. Sería maravilloso que un mundo más rentable fuera también más perdurable, pero esto no es así. La pugna tecnológica por la rentabilidad impulsa el crecimiento. Pero el crecimiento nos está matando al ser responsable del déficit ecológico. No podemos utilizar un mundo y medio cuando solo tenemos uno. Debemos usar medio. Necesitamos tecnología para ser más eficientes y la economía privada financia tecnología para ser más rentables.
La economía privada sostiene un mundo rentable pero fugaz. Cuando su fugacidad se haga notar, dejará de funcionar como un auto viejo.

Existen muchos individuos que tendrán dificultades para adaptarse al abandono de la economía privada; pero no existe ninguna adaptación estable que viole la libertad individual. O bien la humanidad adopta libremente un modelo económico que no se soporte en la rentabilidad privada o bien abraza libremente un modelo no sustentable. Nada impuesto será estable. La libertad de los individuos es una condición necesaria para la perdurabilidad




lunes, 1 de junio de 2020

En las entrañas de la huella ecológica

Según Wikipedia,  la Tierra tiene, en números redondos, una superficie de 510.000.000 km2, de los cuales 149.000.000 km2 son tierra firme. Se trata de unos 14.900 millones de hectáreas de superficie. Como existen al 2020 unos 7900.000.000 humanos, nos quedan unas 1,89 hectáreas para cada uno. Pero teniendo en cuenta que parte de la tierra firme son hielos eternos o desiertos, podríamos dejar el cálculo en unas 1,8 hectáreas por persona.

Una hectárea es una manzana, 100 metros por 100 metros, de modo que estamos hablando de menos de dos manzanas por persona. Son unos 18000 metros cuadrados.

Eso quiere decir que el mundo dispone para usted de 1,8 hectáreas. Esa superficie, como máximo, debería ser su huella ecológica. Todo lo que usted haga tiene que estar dentro de esa superficie.

-Bueno, 18000  mes mucho ¡Todos para mí! ¡Ja!. Para comida utilizaremos 100 m2 o 200 m2, no sé.
-¿100 o 200 qué? Usted consume más de un kilo de vegetales por día, pongamos unos 500 kilos por año, entonces usted necesita superficie para producir esa media tonelada. 100 m2 no le alcanzan ni para empezar. 
-Tiene razón. ¿Media hectárea? No sé. Habrá que hacer la cuenta.
-¿Y la carne?
-Cómo "la carne"...
-Sí. ¿Usted no come carne?
-Si, pero...
-Pescado, pollo, vaca, cerdo, cordero.
-Bueno, sí, como carne 
-¿Cuántas hectáreas utiliza?
-No sé...
-¡Haga la cuenta! Olvidemos al pollo y al pescado. Supongamos que usted solo come vaca, entonces 100 kilos por año son un quinto de vaca. Si una vaca ocupa dos hectáreas; tenemos un décimo de hectárea para la carne
-Ah...
-Unos 1000 metros cuadrados
-¿La carne también es superficie?
-Todo es superficie. Ya lleva como 6000 metros cuadrados y recién contamos la comida.
-¡Bueno, tengo 18000! ¿Qué más hay que contar?
-¡Falta todo! Por ejemplo, el agua.
-Pero si yo tomo dos litros por día. A lo sumo 3.
-¿Y no se baña, no lava la ropa, los platos, no riega las plantitas? ¿Cuántos litros consume por día? 
-Ah. ¿Todo eso hay que contar?
-200 litros por día son unos 80000 litros por año. ¿Cuántos metros cuadrados son? A usted le quedan 12000.
-Ni idea. ¿Esos también son metros...?
-Todo. ¿Y la energía?
-¡¿La energía también es superficie?! Pero si yo prendo dos lamparitas...
-¿Y esos lentes que usa, de donde son?
-¡Ja! ¿Vió? El armazón es de titanio, catanio y stronzio, o algo así. Es italiano.
-Para traerlo de Italia hasta acá hubo que usar un barco que consumió energía, parte de la cual está en los lentes.
-No entiendo...
-El 85% de la energía que usamos proviene de quemar combustibles fósiles y emitir CO2 a la atmósfera. El CO2 es absorbido por los bosques, básicamente. ¿Qué área de bosque necesitamos para absorber el COque se emite para fabricar la energía que usted usa?
-(glup) Ni idea.
-Mucho. Y todavía no contamos los residuos
-¿Qué residuos? Si yo casi no hago basura...
-¿Cuántas bolsas de residuo tira?
-Ah, las bolsitas... Tiraremos una por día. Pero mire, yo ya sé por donde viene usted. Las entierro en el fondo y listo. Una bolsita por metro cuadrado son 365 mpor día...
-¿Y qué tira en las bolsitas?
-¿Cómo?
-Sí, ¿qué tira?
-No sé. Nunca abrí una bolsita para mirar... Irán cascaras de papa, bolsitas de fideos, botellitas de aceite vacías, latas de paté, sobres de mayonesa... ¿Qúe se yo.?
-Necesita mucha superficie. Si usted entierra una bolsa por metro cuadrado y la bolsa tiene una botella de plástico, necesita esperar 100 años para que se degrade o usar 100 m2. Pero 100 m2 por bolsa son 36.500 m2 por año. y usted solo tiene 18.000.
-Perop... ¿Y entonces como hacemos?
-Fácil, acumulamos degradaciones para el año que viene.
-Pero... ¿Y el año que viene?
-Acumulamos para el otro
-No me cierra...
-Tranquilo hombre. A nadie le cierra.



lunes, 30 de diciembre de 2019

La inestabilidad típica



Nuestra civilización es inestable.  Si midiéramos la probabilidad de que la civilización se extinga[1] durante el siguiente siglo, entonces esta probabilidad es hoy mayor que hace miles de años atrás.

Esto es muy curioso porque la civilización actual ha mejorado todos los números. La esperanza de vida mejoró, los nacimientos exitosos mejoraron, el estándar de vida mejoró, la pobreza disminuyó, la producción de alimentos aumentó. ¿Por qué decimos que ahora sus probabilidades de extinguirse son mayores que antes?

Si revisamos un poco nos damos cuenta del problema. En el pasado,  2.000 o 3.000 años atrás, las posibilidades de que nuestra civilización se extinga durante el siguiente siglo dependían casi exclusivamente de la colisión de un gran meteorito contra la Tierra. En el presente, el evento es el mismo, las posibilidades de que ocurra son más o menos las mismas, pero se ha agregado un episodio nuevo muy negro, que ahora está y antes no estaba: La detonación de todo el armamento nuclear existente.

Al respecto hay varias cosas que decir.
1. Si se detonan todas las armas nucleares, se extingue la civilización. Esto se mostró en varios artículos, viendo el modo como se comportaba el clima en dicho escenario.
2. La probabilidad de que todo el armamento detone en el siguiente siglo, es mayor que la probabilidad de que caiga un meteorito en el siguiente siglo y extinga la civilización. Y la probabilidad de que ocurra una cosa o la otra, es aún mayor. Esa es la probabilidad actual.
3. La probabilidad de detonación de armas nucleares aumenta con el tiempo: La probabilidad de que aparezca un loco es menor en 100 años que en 200 y aún menor que en 500. En 1.000 años, la probabilidad es alta.
4. La cantidad de armas nucleares tiende a aumentar con el tiempo y la cantidad de países con armas nucleares también tiende a aumentar.
5. Los tratados de no proliferación son inestables: Los actores más peligrosos se pueden ir del acuerdo en muy poco tiempo.


Es un hecho consistente (aunque no evidente) que nuestra civilización está atravesando en la actualidad un período inestable. Pero ¿qué es lo que genera esa inestabilidad?
La respuesta es simple: La tecnología. Lo que existe ahora y no existía antes es nuestro conocimiento y nuestra capacidad para arrancar la energía de los átomos. Y este conocimiento nuevo genera una responsabilidad y un cuidado nuevos que aun no hemos construido. La inestabilidad la genera esta simbiosis entre la civilización y su tecnología.

La pregunta no es ingenua, como lo demuestra esta otra: ¿Es este choque un fenómeno especial de nuestra civilización o es común a todas las civilizaciones inteligentes cuya evolución imaginemos? ¿Debemos esperar que todas las civilizaciones  desarrollen tecnología hasta tener que adaptarse a ella en algún punto?

Si la respuesta fuera afirmativa, entonces estaríamos frente a una inestabilidad presente en la historia evolutiva de toda civilización que no se extinga frente a ella. Entonces, todas las civilizaciones tecnológicas ya estabilizadas tendrían rasgos en común, como por ejemplo, el conocimiento para arrancar energía de los átomos, entre muchos otros.

Pero además, si una civilización se adapta a sí misma y logra perdurar unos miles de años después de la adaptación ¿Qué cosas podrían matarla en el futuro? ¿Cuál sería su longevidad?
Siempre quedan preguntas por responder.




[1] La extinción de la civilización (con supervivencia de la especie inteligente) debe definirse con cuidado. Implica al menos una dramática reducción de la población y el conocimiento.

jueves, 26 de diciembre de 2019

Probabilidad de Civilizaciones Inteligentes en la Vía Láctea



Es muy común pensar que el supuesto de que existe vida inteligente en otros sitios de la galaxia es muy riesgoso dado que no existen evidencias de estas civilizaciones. Pero la situación real es completamente distinta.
Suponer que somos un caso único de vida inteligente, dadas las evidencias de que nosotros existimos y de que hay cientos de miles de millones de planetas en nuestra galaxia, sí es un supuesto riesgoso. Muy riesgoso.

Hagamos un experimento imaginario aumentando progresivamente el número de planetas que tiene la galaxia. El objetivo es que lo comprendan todos, de modo que iremos despacio y desatendiendo detalles.


Si nuestra galaxia tiene solamente tres mundos (n=3): el nuestro, al que llamaremos T, el mundo A y el mundo B, y anotamos  "1 " cada vez que un mundo tiene vida inteligente y "0" cuando no la tiene; los casos en nuestra galaxia serían los siguientes:

    
      T A B
1.   0 0 0
2.   0 0 1
3.   0 1 0
4.   0 1 1
5.   1 0 0
6.   1 0 1
7.   1 1 0
8.   1 1 1


Donde anotamos el número de caso a la izquierda y el nombre de cada mundo, arriba. 

p(3)=1/(2^3)

Existe una probabilidad de 1/8 = 0,125 de que nuestro mundo tenga vida inteligente y el resto no.


En una galaxia de 3 mundos, el caso en que nuestro mundo tiene vida y los demás no, es el caso 5, y es un caso entre 8 posibles. Su probabilidad de ocurrencia es 1/8, esto es


Si nuestra galaxia tiene ahora n = cuatro mundos: el nuestro, al que nuevamente llamaremos T, el mundo A, el mundo B y el mundo C, y anotamos  "1"  y "0" como antes; los casos en nuestra galaxia serían los siguientes:



     T A B C
1.   0 0 0 0
2.   0 0 0 1
3.   0 0 1 0
4.   0 0 1 1
5.   0 1 0 0
6.   0 1 0 1
7.   0 1 1 0
8.   0 1 1 1
9.   1 0 0 0
10. 1 0 0 1
11. 1 0 1 0
12. 1 0 1 1
13. 1 0 1 1
14. 1 1 0 1
15. 1 1 1 0
16. 1 1 1 1

En una galaxia de 4 mundos, el caso en que nuestro mundo tiene vida y los demás mundos no, es el caso 9 de la lista, y es un caso entre 16 posibles. Su probabilidad de ocurrencia sería 1/16, esto es 

p(4)=1/(2^4)

donde p(4) es ahora la probabilidad de que nuestro mundo tenga vida y los demás no, en una galaxia de 4 mundos.

Queda claro que su hubiera 5 mundos en nuestra galaxia, la probabilidad de que solo el nuestro tuviera vida sería de

p(5)=1/(2^5)

Y en general, en una galaxia de n mundos, diríamos que la probabilidad de que nuestro mundo tenga vida y los demás no es de

p(n)=1/(2^n)

Pero el caso real es que nuestra galaxia tiene tal vez entre 200.000 y 400.000 millones de mundos. Tomenos 200.000 millones para hacer la cuenta. La probabilidad de que  nuestro mundo tenga vida y todos los demás no la tengan, es 
p(200.000.000.000) = 1/(2^200.000.000.000)


Un número tan astronómicamente bajo nos dice que en nuestra galaxia existen varios mundos habitados. Suponer que solo nuestro mundo está habitado y los otros no, es suponer que se ha dado un caso cuya probabilidad de ocurrir es de una entre dos a la docientos mil millones. Una probabilidad tan baja es tratada por la ciencia como si fuera nula.
Cuando decimos que existen otras inteligencias en nuestra galaxia, estamos diciendo algo cuya probabilidad de ocurrir es prácticamente 1.


Nota1. Los fenómenos considerados son independientes. La probabilidad de que un planeta genere vida inteligente es independiente de la probabilidad de que ocurra en otro planeta.
Nota2. En este tipo de calculo se considera que la probabilidad  de que un mundo produzca vida inteligente es igual a la probabilidad de que no la produzca, porque ambas situaciones se cuentan como un caso. Para resolver esto hay que complicar la cuenta considerando dos probabilidades complementarias p y q. Pero si queremos respetar la evidencia de un mundo habitado en una galaxia deshabitada, habría que reducir casi a cero la probabilidad  de ocurrencia de vida en un mundo y estaríamos casi en la misma situación. 

domingo, 16 de agosto de 2009

2. Los Tres Protagonistas del Conocimiento

Cualquier cosa que digamos acerca del problema del conocimiento requerirá hablar de tres conceptos principales. Estos son: la realidad, las ideas y el lenguaje.

En el plano real o nivel óntico están los hechos, esto es: las cosas, los fenómenos, los acontecimientos, el mundo que percibimos a través de nuestros sentidos.
En el plano de las ideas o nivel conceptual están las ideas, es decir: los conceptos, las proposiciones, los problemas y todo aquello que produce nuestro pensamiento.
Por último, en el plano del lenguaje o nivel lingüístico están los términos, las sentencias, las preguntas y todo aquello que sea expresión de una idea.

Por ejemplo, una mesa es un objeto real, pero no lo reconocemos como tal hasta no hacernos la idea de la mesa, esto es, el concepto 'mesa'. Si ahora queremos expresar ese concepto, pronunciamos la palabra "mesa". De manera que: mesa, 'mesa' y "mesa" son tres entidades de diferente naturaleza, a saber: un objeto real, una idea y una palabra; o más exacto: una cosa, un concepto y un término. (utilizamos la convención de comillas dobles, simples y ningún comillado para expresar un elemento en el nivel lingüístico, conceptual y real respectivamente).

Análogamente, para reconocer que la mesa es blanca pensamos 'la mesa es blanca' y eventualmente decimos "la mesa es blanca" (en una cita romántica tal vez prefiramos no referir el particular). Es un hecho que la mesa es blanca, nuestra idea al respecto es una proposición y "la mesa es blanca" es una sentencia.

En general decimos que los objetos lingüísticos designan o expresan ideas y que ambos, los objetos lingüísticos y las ideas refieren objetos reales o tienen un correlato real. Pero existen ideas que no refieren ningún objeto real, como el concepto 'tres', o el concepto 'número' o el concepto 'concepto'. También existen objetos lingüísticos que no designan ninguna idea, como el término "por" o la expresión "falda tus brillante". Existen también ideas que no se designan mediante ningún objeto lingüístico (no mencionaré ninguna) y seguramente hechos de los que no tengo idea.

Observemos además que diferentes objetos lingüísticos pueden designar la misma idea, por ejemplo, cuando expresamos lo mismo en dos idiomas diferentes. Asimismo distintas ideas pueden referir al mismo hecho, como por ejemplo 'es de día' y 'el Sol está en el cielo'.

Evidentemente, no es posible expresar aquello de lo que no tenemos idea (aunque muchos lo intentan afanosamente) ni tener idea de aquello que nunca hemos aprehendido. De manera que parecería existir un orden natural en el flujo de información que parte de la realidad, pasa por las ideas y se manifiesta mediante el lenguaje.

Sin embargo, las relaciones entre estos tres, realidad, ideas y lenguaje, han dado pié a algunas de las principales posiciones filosóficas respecto al problema del conocimiento.

El escepticismo sostiene que el hiato entre el nivel real y el conceptual es insalvable, esto es, que no es posible efectuar el salto entre lo que la cosa es y lo que se nos aparece. Así, concluye que el conocimiento seguro no es posible.
El dogmatismo resuelve las tribulaciones escépticas proponiendo partir de verdades evidentes o postulados, esto es, ideas que se suponen fiel reflejo de su correlato. Sostiene además que todo conocimiento debe partir de postulados y por lo tanto, no existe conocimiento no dogmático.
El racionalismo sostiene que la primera cosa de la que podemos estar seguros es la existencia de la razón (el nivel conceptual) y a partir de allí reconstruye otras certezas.
El empirismo afirma que el conocimiento proviene de la percepción de la realidad, más aún, define a la realidad como todo aquello que se puede percibir.
El realismo afirma que la realidad existe y que es independiente de todo observador. Para el realismo, las ideas son, finalmente, un fenómeno físico cuyo principio de funcionamiento aún no se ha dilucidado. El realismo es la postura filosófica de la que se nutre la ciencia. También se corresponde con la postura natural que hemos descripto en (1).
El idealismo sostiene en cambio, que solo podemos estar seguros de nuestras ideas pero que nunca sabremos si hay una realidad causándolas o si simplemente nos ocurren.
(me disculpo con los escépticos, los dogmáticos, los racionalistas, los empiristas, los realistas y los idealistas por tan infame reseña)

Respecto al lenguaje, también existen discrepancias filosóficas pero son más sutiles y exigen un desmenuzamiento previo que no trataremos aquí.

martes, 11 de agosto de 2009

1. La Postura Natural

Generalmente aceptamos que vivimos rodeados de un universo de cosas y fenómenos al que llamamos realidad, que esa realidad existe y que es independiente de nosotros, en el sentido de que si no existiéramos, las cosas seguirían allí con todas sus determinaciones intactas.

Aceptamos que podemos percibir parte de esa realidad e interpretarla mediante nuestras ideas y pensamientos y aceptamos que existen otros individuos que, al igual que nosotros, también pueden percibir e interpretar esa realidad.

En general creemos que frente a un mismo fenómeno, los demás individuos interpretan aproximadamente lo mismo que nosotros; porque podemos expresar nuestras ideas mediante el lenguaje y comprender los dichos ajenos de modo de corroborar que estamos interpretando lo mismo.

Nosotros aceptamos todo esto de un modo natural, sin que medie un esfuerzo analítico ni un estudio específico acerca de ello. Esta es nuestra postura natural frente al problema del conocimiento: el convencimiento de la existencia de una realidad objetiva, independiente de nosotros y de todo otro sujeto. Este convencimiento es implícito y es el que resulta simplemente de llevar adelante nuestra vida.

El problema del conocimiento aparece cuando nos preguntamos por qué aceptamos todo esto y con qué grado de certeza podemos saberlo.

A priori podría parecernos que se trata de un planteo inútil. ¿Para qué dudar de aquello que todos aceptamos?. Sin embargo, ir en pos de las certezas es una práctica que nos ha dado un "hijito" muy apreciado: la ciencia.

La ciencia es un conjunto de prácticas metódicas cuyo objetivo es construir un conocimiento de la realidad que nos permita explicarla y predecir su comportamiento de un modo fiable. Es justamente esta capacidad predictiva la que nos ha permitido avanzar con confianza en el diseño de un sinnumero de dispositivos tecnológicos que nos han resuelto muchos problemas asociados con nuestra supervivencia y bienestar.

De modo que no ha sido inutil ir en pos de la certeza.

La IA y el germen del descontrol

  Es posible encerrar una mosca en la mano sin matarla y sentir sus intentos por salir. Si abriéramos la mano, la mosca escaparía, incluso s...